lunes, 6 de abril de 2026

IMPARABLE: DOUGLAS METIÓ TRES DE TRES Y ES EL ÚNICO PUNTERO

 En una tarde cargada de emociones en el estadio Miguel Morales, Douglas Haig se quedó con un triunfo clave por 3 a 2 frente a Defensores de Villa Ramallo y se adueñó en soledad de la cima de la Zona 1 del Torneo Federal A.

El arranque fue intenso y el equipo pergaminense no tardó en dar el primer golpe. A los 8 minutos, Guillermo Pereira recuperó cerca del área, se acomodó con decisión y sacó un derechazo impecable que se metió en el ángulo. Un golazo para abrir el marcador y encender al público presente.

Sin embargo, la visita no se quedó atrás. Defensores reaccionó y encontró la igualdad a los 22, luego de un error en la salida del local que terminó en los pies de Enzo Luna, quien definió con potencia para el 1 a 1.

En el complemento, Douglas volvió a imponer condiciones desde el inicio. Apenas a los 3 minutos, una buena jugada por derecha terminó con un centro preciso que encontró a Jonatan Palacio en el área, y el delantero no falló: 2 a 1.

El partido seguía abierto y con ritmo alto. A los 12, los cambios de Sebastián Cejas y el ingreso de Carlos Arriola, Joaquín Castellano y Simón Fiorito dieron resultado inmediato: una contra bien armada derivó en un remate contenido por el arquero, pero en el rebote apareció Fiorito para estirar la ventaja y poner el 3 a 1.

A partir de allí, nuevamente una desatención defensiva le dio vida a Defensores. A los 15 minutos, otra vez Luna aprovechó y descontó para el 3 a 2, dejando el cierre completamente abierto.

El tramo final fue de ida y vuelta, con ambos equipos buscando el arco rival y sin respiro. El equipo de "Terremoto" resistió, sostuvo la diferencia y terminó celebrando una victoria trabajada.

Con este resultado, el conjunto pergaminense suma puntaje perfecto en tres fechas y se posiciona como único líder de su grupo. Eficacia en ataque, ambición y momentos de buen juego fueron las claves de un equipo que ilusiona.

En la próxima jornada, el Milan de Pergamino volverá a presentarse en casa cuando reciba a El Linqueño, en busca de seguir por la senda ganadora.